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Mario y Eneko se pierden en el monte




Mario y Eneko son hermanos y este año fueron a pasar las vacaciones con sus abuelos.Una tarde decidieron subir al Monte de los Lirios, se llevaron el móvil, unos prismáticos y una mochila con comida. Comenzaron el camino y a mitad de este se encontraron dos sendas, Mario preguntó a Eneko:

—¿Cuál crees que deberíamos coger?

Después de pensar un rato, decidieron ir por la izquierda, se adentraron tanto por la senda que se les hizo de noche, se sentaron cerca del camino y con el móvil intentaron darse luz, después llamaron a sus abuelos para que fuesen a buscarlos, pero en el monte donde estaban no había cobertura. Tanto encendían y apagaban el móvil que se quedaron sin batería. Eneko se abrazó a Mario y muy asustado le dijo:

—Tengo miedo, ¿Que vamos hacer?

Mario respondió haciéndose el valiente: No te preocupes, yo estoy contigo. Tendremos que pasar la noche aquí, nos hemos quedado sin luz y el camino está oscuro, así que esperaremos hasta mañana y con la luz del día volveremos a casa.

Mario sacó de la mochila algo para comer y le dio a su hermano, los dos acurrucados se dispusieron a cenar lo que les quedaba de la merienda y de repente vieron como un rayo de luz asomaba por detrás de una roca y Mario comentó:

—Vamos a ver quién hay, igual es un pastor que ha encendido fuego para calentarse y nos puede ayudar y podremos pasa la noche con él junto a la hoguera.

—¿Y si es alguien malo y nos rapta? -preguntó Eneko asustado.

-Iremos sin hacer ruido y observaremos, nadie nos hará daño -respondió Mario haciéndose el valiente, y siguieron el rastro de luz hasta las rocas.

Cuando llegaron, se asomaron por encima de un peñasco y Mario gritó:

— ¡Mira Eneko, es una mujer muy hermosa y debajo de la manga de su vestido sale un rayo de luz, es tan potente que ilumina casi todo el bosque! ¿Qué te parece si nos acercamos y le preguntamos quien es y si nos puede llevar hasta casa?. Con ese haz de luz tan potente el camino se verá como si fuese de día y así no pasaremos la noche aquí.

Eneko le respondió: «No se, tengo miedo, ¿y si es una bruja?»

Mario le insistió tanto que Eneko no tuvo más remedio que acceder y se acercaron.

—Buenas noches -saludaron y después  preguntaron::

       María y su amiga Dalila

 Esta historia nos enseña que todo requiere un esfuerzo y que siempre hay obstáculos que vencer.

Maria, cuando vio que Dalila no fue al campamento Lo primero que hizo al volver a casa fue ir en busca de su amiga Dalila, pero al llegar ella ya no estaba y según una vecina se había cambiado de barrio, pero tuvo la suerte de que esta le diera la dirección de su amiga. María fue a buscarla, pero como sus papás no pudieron ir con ella , se fue sola en el autobús.Pensó que, con solo cogerlo, llegaría enseguida a casa de su amiga , sin embargo, tuvo más dificultades de las que se imaginaba. 


«María y Dalila eran muy amigas y habían acordado ir juntas al campamento de verano, pero cuando María llegó al autobús no encontró a su amiga y partió preocupada y triste—¿Se habrá puesto enferma?, —pensó— y preguntó a otras compañeras si sabían por qué Dalila no iba al campamento, ninguna sabía nada.

Al volver, lo primero que hizo fue ir hasta su casa, llamó al timbre y nadie contestó, insistió tanto que salió una vecina y le dijo:

—Niña, no toques tanto el timbre, ¿a quién buscas, ahí ya no vive nadie?

—Soy María y vengo a buscar a mi amiga Dalila.

-Lo siento pero se fueron a vivir a otro barrio a principios de verano -respondió la vecina.

- ¿Sabe a dónde han ido? -preguntó María.

La vecina le dio en un papel la dirección de Dalila, la cual se había ido a vivir al otro extremo de la ciudad.

María muy contenta por tener la dirección y triste a la vez porque ya no estaba en el barrio, fue a su casa y le dijo a su mamá:

—He ido a casa de Dalila y una vecina me ha dicho que se han mudado de barrio y me ha dado su dirección, aquí está, ¿me llevaras mañana a verla?

Lo siento María, tengo trabajo, pero te llevaré a finales de mes,

— ¿Y tú, papá?

- Me voy de viaje de negocios, pero cuando vuelva te llevo. -le respondió.

María pensó que eso era esperar mucho tiempo y que si nadie podría ir con ella, tendría que ir sola, ya que sus papás no la podían ayudar.

Al día siguiente y con el papel de la dirección en la mano se fue a la parada del autobús, Y cuando llegó, se subió y se sentó al lado de una señora, quién le preguntó.

—¿A dónde vas, niña?

—voy a visitar a mi amiga Dalila, y le enseñó el papel con la dirección, y la señora le dijo:

-—Creo que te has equivocado de autobús, cuando pare vas y le preguntas al conductor.

María, al llegar a la primera parada, fue a donde estaba el conductor, tal y como le aconsejo la señora, y enseñándole el papel le preguntó:

— ¿Me podría decir si me tengo que bajar en esta parada?


Autora:   Mª Begoña Lisón Nuez

La aventura de Iker en Egipto


En este cuento y de una manera muy divertida, iker nos cuenta lo que le pasó en su viaje a Egipto.

Iker, en esta historia nos dice que  hay que hacer caso a los papás y que nunca debes alejarte de ellos. También nos enseña a pedir perdón, a portarse bien, a valorar la amistad y que hay que decir la verdad.

Pongo el principio del relato:

«Me llamo Iker y este año mis papás me van a llevar a Egipto, concretamente a el Cairo, para ver las pirámides que están cerca de allí. Me ha sorprendido, ya que cuando han ido a Egipto otras veces, no me han querido llevar, eso sí, lo primero que me han dicho es que esperan que me porte bien y no me distraiga, y me pierda como hago siempre que me llevan a un centro comercial. Pienso, que no soy yo quién me pierdo; lo que pasa es que, en cuanto me quedo a mirar un escaparate que me gusta porque hay juguetes o juegos para la consola, cuando me doy la vuelta , mis padres ya se han ido y me han dejado solo. Como no tienen paciencia para esperarme, tengo que ir a buscarlos. Sin embargo, cuando ellos se paran, tengo que esperarlos, y si no lo hago, me reniegan. También me han dicho que, cuando vayamos a las pirámides, no me mueva de su lado.

Por fin, mañana me voy a Egipto, cuando se lo dije a mis amigos me dijeron:

- ¡Qué flipe, chaval! , a nosotros nos encantaría ir alguna vez, ya nos dirás como son las momias y si te han dado miedo y todo eso.

Hoy me he levantado muy contento, emprenderemos el viaje a Egipto. Hemos ido a Madrid en el coche de mi padre y al entrar en el aeropuerto, me he quedado impresionado al ver tanta gente. Cuando llevábamos una hora esperando, han anunciado nuestro vuelo por los altavoces. Mi madre no me soltaba de la mano, igual se pensaba que me iba a perder, luego, cuando nos dirigimos al avión y ver lo grande que era, me pregunté-: ¿Cómo podrá sostenerse en el aire y si nos caemos? -Pensando en eso, me entró un poco de canguelo.

Al aterrizar, y tocar tierra, me relajé un poco, el vuelo había sido estupendo, me chocó ver las nubes debajo del avión, eso quiere decir que íbamos muy alto. Cuando bajamos del avión y entramos en el aeropuerto del Cairo, fuimos a la cinta transportadora para recoger las maletas. Asim, nos estaba esperando; es un amigo que mis padres hicieron en sus viajes anteriores, mi padre me lo presentó, después de abrazarme les comentó:

- ¡Vaya hijo más guapo que tenéis!

Luego, mirándome, me dijo muy serio-. Tus padres me han comentado, que te sueles perder porque te entretienes con cualquier cosa, aquí ni se te ocurra alejarte de tus padres. Hay gente que se lleva a los niños, sobre todo si son extranjeros, si te cogen, nunca volverás a verlos.

Esa advertencia que me hizo Assim, me dio un poco de miedo, pensé que en Egipto

me lo iba a pasar guay, pero ya veo que me lo dijo en serio. Sin embargo, me enojó, que mis padres le contasen que siempre me pierdo, vaya fama que me han puesto,


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez



Los Ositos de peluche ayudan a Piluca

En este cuento os  relato la historia de una niña llamada Piluca, a la que le encanta comer dulces y sobre todo el flan de chocolate que hace su mamá.Como ha engordado, cuando juega con sus amigos siempre pierden, ya que su gordura le hace ser un poco torpe y  nadie quiere jugar con ella en el recreo; además siempre está enfadada y riñe con ellos. Al verse cada día más sola, le da por comer , y  su carácter ha cambiado.Los Ositos de peluche que tiene en su habitación, son sus únicos amigos, un día al volver del colegio les contó lo que le pasaba y que no quería  estar gorda, pero no sabia que hacer, sin embargo  no se lo quería decir a su mamá, y estos le ayudaron. El relato tiene un final feliz,Piluca consigue ,«no sin esfuerzo», dejar de comer, comienza a adelgazar, su carácter es más amable y sus amigos vuelven a jugar con ella. Pongo el principio del cuento .

Valores: amistad, esfuerzo, confianza, cumplir lo prometido, pedir perdón.


« Había una vez una niña que era muy glotona, y se llamaba Piluca. Una de las cosas que más le gustaba era el flan de chocolate que hacía su mamá. Como siempre estaba comiendo, se puso muy gorda y sus amigos no querían jugar con ella porque siempre les hacía perder en el juego, ya que cada día era más torpe, y le costaba más esfuerzo, lo cual la cansaba mucho. Un día al salir del colegio, cogió su colección de Ositos de peluche y los puso encima de su cama, y les habló así:

-Sois mis mejores amigos, los niños de clase no quieren jugar conmigo porque dicen que soy gorda y no corro como ellos, y me insultan; eso me enoja, me enfado mucho y riño con ellos.

- ¡Es horrible, lo que te está pasando, hay que decírselo a tu mamá! -dijeron los Ositos de peluche.

-No, no se lo diré a mi mamá, porque se pondrá triste y no me hará flan de chocolate que tanto me gusta, sin embargo, no quiero estar gorda, ¿qué puedo hacer?, ¿me podéis ayudar?

-Te ayudaremos, pero tú tienes que poner de tu parte.

-—¿Y cómo lo hago?

— Tienes que comer y enojarte menos -luego le comunicaron-: Esta noche te llevaremos a nuestro bosque y te presentaremos a nuestro amigo Pitufin que es un duende muy sabio y te ayudará. Cuando todos duerman, saldremos por la ventana de tu habitación, y bajaremos por el árbol en el que vive Pitufín.

Por la noche y cuando todos estaban durmiendo, Piluca cogió a sus Ositos de peluche, y se deslizó por el árbol que estaba cerca de su ventana; al llegar abajo, los Ositos le ordenaron: déjanos en el suelo.

Piluca los puso con mucho cuidado y estos dieron unos golpecitos en el árbol: «Toc, Toc» y un enanito abrió la puerta y les preguntó:

- ¿Quienes sois y qué queréis?

  • Somos los Ositos de peluche, y esta es nuestra amiga Piluca; hemos venido en busca del duende Pitufin, que es nuestro amigo y necesitamos su ayuda.
  • En este momento no está, se ha ido a buscar piedras para su colección a las montañas. Os puedo indicar el camino y podéis ir a buscarlo si tanto os urge estar con él.

—Sí, es urgente, hemos de estar con él cuanto antes.

-—¿Ha ido solo? -preguntaron los Ositos de peluche.

—Ya sabéis que Pitufin es muy valiente y no le teme a nada.

-Iremos en su busca -respondieron los Ositos de peluche, y emprendieron el camino

Piluca se enfadó mucho cuando escuchó que tenían que ir en busca de Pitufin; esta se paró y les gritó a los Ositos de peluche.

-—¡Yo me quedo aquí, necesito que venga ahora, nosotros no podemos ir a buscarlo, a mi no me gusta andar porque me canso mucho!

Los Ositos de peluche volvieron donde se había quedado Piluca e intentaron calmarla y le comentaron:

—Tienes que tener paciencia, si no haces más que enfadarte y poner obstáculos, nadie te podrá ayudar.

Esta lo pensó mejor—. Iré, pero no creí que fuera tan difícil dejar de ser gorda.


Autora:  Mª Begoña Lisón Nuez



Pichi y su banda

Este cuento es una bonita historia de un ratón llamado Pichi.Su ilusión es dirigir una banda y dar un concierto. Para ello llama a sus amigos y les pregunta si tienen instrumentos en su casa, y si es así, si quieren formar con él una banda de música para dar un concierto.Todo fué  bien hasta que el día  en el que tenían que dar el recital, ya que unos instantes antes de comenzar y sin saber como , todos los instrumentos desaparecieron. Entonces deciden, entre todos, averiguar quién los robó y como lo pudo hacer, sin que ellos se diesen cuenta. Durante la búsqueda les surgen dificultades, pero gracias a que están unidos , entre todos lograron encontrarlos y así , pudieron dar el mejor concierto de su vida. 

Los valores que transmite este relato son el amor a la música, con esfuerzo y trabajo cumplir lo que uno desea, amistad verdadera, confianza, ayuda, trabajo en equipo.

Pero no olvidemos al malo o mala que roba los instrumentos y hace todo lo posible para que no se los quiten.El egoísmo le ha llevado a robar, sólo es feliz cuando hace el mal. en este caso es una bruja que les quita los instrumentos y los quiere para ella sola y no le importa la felicidad de los demás, solo la suya.


- «Os voy a contar la historia de un ratón que se llamaba Pichi, vivía en la pradera de un bosque no muy lejos de las montañas. Una de sus mayores ilusiones era dirigir una banda de música y se le ocurrió que podía dar un concierto, pero para eso tenía que tener músicos, así que llamó por teléfono uno a uno, a sus amigos y les expuso su idea. Primero llamó a su amiga la liebre: Ring, ring -.Sonó el teléfono y una dulce voz contestó desde el otro lado: ¿Dígame?

Hola amiga Lia, soy tu amigo Pichi, ¿Por casualidad tienes un instrumento o algo con lo que poder hacer música?, es que se me ha ocurrido la idea de formar una banda para hacer un concierto en el bosque.

-Buscare en mi casa, creo que algo tendré, es una idea estupenda. -le le respondió.

Luego llamó al resto de amigos: «A Boni, el cervatillo, Gus, el castor, a Tina la ardilla, a Zora el águila, a Bubo el oso y a Tizón el Caballo», y les contó lo que quería hacer. A todos les entusiasmo la idea, y se pusieron a buscar en su casa.

Al cabo de unos días la Liebre llamó a pichi muy entusiasmada.-Hola Pichi, soy tu amiga Lia y te llamo para decirte que he encontrado una trompeta que era de mi abuelo , mi padre me la va a afinar, ¿qué te parece?

Es estupendo -respondió Pichi, ya tenemos un instrumento y yo tengo una batuta para dirigiros.

A la tarde le llamó Tizón y le dijo que tenía un bombo, luego llamó Boni y le dijo que tenía u trombón, Tina, una flauta; Gus, un tambor, y Zara, unos platillos.

Pichi quedó con todos en la orilla del río para hablar, cuando todos estuvieron reunidos, les habló así:

-Gracias amigos, creo que vamos a formar la mejor banda del mundo y daremos un gran concierto. ¿Qué os parece si quedamos para ensayar cerca del el gran árbol? 


Autora: Mª begoña Lisón Nuez

 

El rey Godofredo y Frank el caballero

En esta historia, el rey godofredo era un hermoso joven  que  estaba orgulloso de su pelo rubio y rizado. Un día amaneció calvo y le entró tal tristeza, que se encerró en su habitación y no quería salir del  castillo.Juan que era su criado, había ido a la taberna  en  donde conoció a un caballero llamado Frank, quién estaba cubierto de pelo y le contó que iba en busca de la bruja Pixelina para que lo curase,Juan, que era conocedor de la tristeza del rey por haber perdido su pelo y su hermosura, se lo contó al rey, quién  se marchó con el caballero  en busca de la bruja Pixelina...

En las aventuras de esta historia, nos enseñaran a ser valientes y a afrontar los miedos, a aceptar y pedir ayuda, a ser buen amigo,a que todo requiere un esfuerzo, a trabajar en equipo y confiar etc.


«En un país lejano, vivía un rey, llamado Godofredo, junto a su esposa la reina Ana. Eran jóvenes y hermosos, y el rey se sentía muy orgulloso de su pelo rubio y rizado. La reina tuvo que ir a visitar a sus padres, ya que su madre enfermó y se iba a quedar con ella hasta que se curara

Godofredo aprovechó la ausencia de su esposa para ir de caza, así podría comer lo que quisiera sin que esta le dijera:

- ¡Godofredo, no comas tanto, que luego te quejas de dolor de estómago!

Uno de esos días que fue a cazar, él y sus caballeros almorzaron en una taberna que estaba en una de las aldeas cercanas al bosque y alejada del castillo. Al entrar, el monarca le dijo al tabernero:

-¡Somos veinte para comer, prepara todo lo que tengas!

El tabernero se puso muy contento al verlos, ya que en su taberna apenas entraba gente; ese día, solo había un anciano en un rincón, ninguno de los que entró se fijó en él. Este era nada más y nada menos, que el Brujo Maléfico, que estaba de paso, ya que se dirigía al reino del Rey Carlos para vengarse de él.

-¡Tabernero!-llamó el rey Godofredo-.Tráenos queso y miel de postre.

El tabernero les llevó el postre, pero el rey había comido tanto asado que estaba lleno, y el estómago le empezaba a doler. Sin embargo, la gula pudo con él y se comió un trozo grande de queso con miel y eso lo empeoró, así que comenzó a gritar:

¡Como me duele el estómago, no aguanto más!

- ¡Eres un glotón, si la reina hubiera estado, no hubieras comido tanto!- le dijo el caballero Iván, que era su mejor amigo.

-Tienes razón -le contestó.

El anciano, que estaba sentado en el rincón y había escuchado la conversación, se acercó a la mesa y muy amablemente le dijo:

- Majestad, yo os puedo quitar el dolor, siempre suelo llevar unas hierbas para el estómago, ya soy viejo y no todo lo que como me sienta bien. Si quiere yo mimo le puedo hacer la tisana, tengo más experiencia que el tabernero, ya que soy curandero y comprobará que el dolor le desaparecerá enseguida.

¿Sois de aquí? -le preguntó el rey.

-No, estoy de paso.

¿A dónde os dirigís?

—Voy al reino del Rey Carlos a visitar a mi hija, hace muchos años que no la veo.

-—El rey Carlos murió hace tres años, ahora reina su hijo Henry, que es un gran amigo mío. Veo que eres un buen hombre, Hacedme las hierbas. -y le pidió al tabernero que le dejara hacer la bebida en su cocina al anciano.

El tabernero accedió muy gustoso.

El anciano, que era el Brujo Maléfico, cuando fue a coger las hierbas que llevaba en el zurrón, y viendo que este era muy guapo y tenía un hermoso pelo rubio, pensó: «Este no me ha hecho nada, pero siendo amigo de mi enemigo, le haré un conjuro dónde más le duela y creo que su punto flaco es su hermosura, y mientras cocía las hierbas, en vez de una tisana hizo una pócima, y pronunció estas palabras:

"Hierbas, hierbitas

Al rey Godofredo su estómago curaras.

Sin embargo, su hermoso pelo desaparecerá,

y su rostro desfigurado quedará".



Autora:

Mªª Begoña Lisón Nuez


Unai elige instrumento musical

En esta Historia , Unai tiene que decidir qué instrumento va  a escoger para seguir estudiando música y , aunque en su casa la música la bebe desde pequeño, eso no le ha ayudado mucho a la hora de hacer su elección, ya que todos le gustan.Sin embargo, cuando su mamá le deja su clarinete para que lo pruebe, encuentra en él a un amigo, quien no solo le va a ayudar a elegir sino que lo llevará al planeta de los instrumentos, donde vivirá con ellos una gran aventura. Además de elegir instrumento, Unai y sus amigos nos enseñarán como  se ayudan unos a otros, a trabajar en equipo, a amar la música, y a perdonar.  


«Era el último día que Unai iba a clase de música. En el próximo curso, aparte de la teoría, ya tenía que comenzar con un instrumento, su profesor le recomendó que durante el verano escuchase con sus papás el sonido de todos los instrumentos individualmente, para elegir el que más le gustas

 Unai, desde pequeño quería ser músico como sus papás; en su casa siempre se ha escuchado música, ya que su papá es director de la banda de su ciudad y su mamá toca el clarinete en la misma. Durante los últimos meses sus papás le decían que fuese observando los distintos instrumentos, pero cuando terminó el curso, él seguía sin tener claro cual elegir.

Un día de verano, su papá lo llevó a un ensayo de la banda para que escuchase todos los instrumentos. Al llegar a casa, su mamá le preguntó:

- ¿Te ha gustado algún instrumento?

-No sé, todos me gustan y no se cual escoger -respondió Unai.

-Llévate mi clarinete a tu cuarto y tócalo un poco para ver si te gusta, y mañana me dices que te ha parecido. -le dijo su mamá.

Unai cogió el clarinete y se fue a su cuarto, pero él sabía que ese instrumento no quería tocar.

-Vaya dilema, no sé cual elegir -dijo en voz alta.

El clarinete, al escucharlo y verlo tan triste e indeciso, le animó. -No te preocupes, te llevaré al Planeta de los Instrumentos y podrás elegir el que quieras.

Unai al escuchar al Clarinete se quedó perplejo, pensó que estaba soñando, ya que pensaba que estos no podían hablar, sin embargo, decidió seguir hablando con él y le preguntó:

- ¿Existe ese planeta?

-Por supuesto, es mi planeta y vengo de allí?-respondió el Clarinete con contundencia.

- ¿Y cómo iremos? -preguntó Unai con curiosidad.




Autora :

   MªBegoña Lisón Nuez

La rana Azulina en busca de su familia

Este es uno de mis nuevos cuentos, en el he querido hacer ver que debemos aceptarnos tal y como somos y no reírnos de los defectos de los demás, algo que solemos hacer, y eso se aprende desde niño con el ejemplo de los adultos.En esta historia Azulina como se ve rechaza por sus hermanas por haber nacido diferente, va en busca de su familia.Por el camino se hace amiga de Chips y Micifúz , un perro y un gato que les pasa lo mismo que a ella.Estos le acompañaran en su aventura donde conocerán a Rosa y se enfrentarán a unos perros callejeros que intentarán pegarles.Pero Gracias a Fido, un amigo de Rosa , este les dará una lección que no olvidaran.

Autora: Mª Begoña Lisón Nuez

«Había una vez, una charca muy grande donde todas las primaveras nacían hermosas ranas verdes, excepto esta primavera, que nació una rana azul con unas manchas negras, al verla, todas dijeron que era una rana rara y fea, y la llamaron Azulina.

Azulina, después de escuchar lo que las ranas verdes pensaban de ella, se puso triste y pensó- .Si no pertenezco a esta charca, ¿de dónde soy y cómo he llegado hasta aquí?

Sus hermanas las ranas verdes no querían jugar con ella, así que como siempre estaba sola, pensó Azulina-. Me iré a buscar ranas azules, les preguntare si son mi familia y si saben por qué nací en una charca de ranas verdes.

Mientras esta estaba sumida en sus pensamientos, un perro, con enormes orejas, se acercó a la charca a beber agua y la saludó:

- Hola, ¿cómo te llamas?

Azulina, al escuchar la voz, se sobresaltó y al mirar, vio a un perro con unas orejas tan grandes que casi le llegaban a los pies, y le respondió:

-Me llamo Azulina, me han puesto ese nombre porque soy azul y diferente a las demás ranas, ellas son verdes y hermosas, nunca quieren jugar conmigo; dicen que soy rara y fea.

-Yo soy Chips y pienso que eres una rana muy bonita, me encanta tu color azul y esas manchitas negras alrededor de tu espalda.

- ¿Qué haces por aquí tan lejos de tu casa? -preguntó Azulina.

-Me he ido de casa, no soporto que se rían más de mis orejas porqué las tengo grandes, mis hermanos dicen que me afean, y hacen chistes sobre ellas burlándose de mí.

-A mí me gustan tus orejas, te hacen muy gracioso y no encuentro motivo para que se mofen de ti. Cuando me has hablado, estaba pensando en irme de esta charca para ver si encuentro ranas azules, quiero saber si son mi familia y como llegué hasta aquí; las ranas de esta charca no me aceptan porque soy diferente, ellas son verdes, y me encuentro muy sola. ¿Quieres venir conmigo? -le preguntó Azulina.

-Encantado -respondió Chips y se pusieron en camino.

Iban tan contentos uno ladrando y la otra croando, cuando se encontraron a un gatito llorando, y le preguntaron:

- ¿Por qué lloras, quién eres y qué haces por aquí tan solo?


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


La reina de las abejas

Miguel va a Juguetilandia

A Miguel le encantaba leer, y siempre iba a la biblioteca con su mamá, sin embargo, este pensó, que ya era mayor, y que ya podía ir solo y escoger un libro, así, que un día le preguntó:

—Mamá, ahora que ya he cumplido los siete años, ¿puedo ir a la biblioteca solo?; además está cerca de casa.

—Por supuesto cariño, de ahora en adelante, ya podrás ir solo -respondió su mamá.

Este se puso muy contento, y se marchó; al llegar a la biblioteca, saludó a la bibliotecaria y le preguntó:

—Buenos días, ¿dónde están los libros para niños de siete años?

La bibliotecaria le mostró la estantería, había tantos libros, que no sabía cuál escoger, si de aventuras, de animales......Mientras iba mirando, un libro se cayó de una de las estanterías. Miguel lo recogió y lo colocó en su sitio, sin embargo, al poco rato, no solo se volvió a caer, si no que este le pegaba en la pierna. Miguel lo cogió y miró un poco por encima; el libro se titulaba: «Juguetilandia»; como le entró mucha curiosidad, decidió llevárselo a casa, fue al mostrador y le dijo a la bibliotecaria.—Este es el libro que he escogido.

- Le tomó los datos, y le explicó, a la vez que metía en el libro la ficha de entrega—. Tienes quince días para leerlo, luego lo tienes que devolver.

Miguel, le dio las gracias, y se marchó a casa muy contento. En cuanto llegó, le dijo a su mamá—. Estaré en mi cuarto leyendo el libro que he cogido de la biblioteca.

Al entrar en su cuarto y como el libro era sobre juguetes, puso encima de la mesa sus juguetes preferidos,  Spid y  su coche Rayo Azul. Cuando iba por la tercera página,  las hojas del libro comenzaron a pasar unas detrás de otras, iban tan rápido, que se hizo un remolino de viento, parecido a un tornado, que envolvió a Miguel y a sus amigos; y de repente, el libro se los trago; luego se cerró y permaneció encima de la mesa.....y...

Autora: 

Begoña Lisón Nuez

La lechera y el cántaro

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El diente de Pepe

                                                                 Un día a Pepe se le cayó un diente

                                                                   Se puso muy contento

                                                                Pero al mirarse en el espejo

                                                       Vio con estupor que donde tenía diente,

                                                                un gran agujero se le quedó

                                                                   Antes de dormir,

                                                     el diente debajo su almohada escondió

                                                        Y al ratoncito Pérez esperó

                                                          Como no venía,

                                                          Pepe dormido se quedó

                                                             A la mañana siguiente

                                                   Un regalo debajo su almohada encontró

                                                 Tal fue su alegría que el regalo al colegio llevó

                                                        y a sus amigos se lo enseñó,

                                              y también el agujero que en su boca se formó

                                           Ese día en clase, la maestra a leer lo sacó

                                                      Al comenzar la lectura,

                                               la lengua en el agujero se le metió

                                            Y el pobre Pepe mudo se quedó

                                           A los días otro diente se le cayó

                                       Al poco tiempo otro, y otro y otro........

                                             Hasta que sin dientes se quedó

                                         Se hizo tan grande el agujero en su boca

                                               Qué, cuando leía,

                                             Silbaban entre sus dientes las palabras

                                           Y una corriente de aire, de su boca brotaba

                                            Cada vez que hablaba,

                                              Los amigos de Pepe,

                                         se reían de él a carcajadas

                                            Pasó el tiempo y le salió el primer diente

                                                Luego otro y otro y otro...

                                        Ya no tenía agujero, ni aire, ni corrientes

                                       Ahora, su boca estaba llena de dientes

                                      Ya no silbaba cuando hablaba,

                                         Y leía perfectamente

                              Pero a sus amigos se les empezaron a caer los dientes

                                     Sin embargo, Pepe, en vez de reírse

                                                   Les animaba siempre,

                                                    y les decía:

                                               «Pronto os saldrán los dientes»

                                       

Autora:

MªBegoña lisón Nuez

Los siete cabritillos y el lobo

La aventura de Iker en Egipto

En este cuento y de una forma divertida Iker nos cuenta su aventura en el viaje  a Egipto que hizo con sus papás, jamás pensó que por su curiosidad fuese secuestrado por una momia.

Iker nos enseña que debemos hacer caso a nuestros papás y nunca debemos alejarnos de ellos.

Este es el comienzo del relato:

«Me llamo Iker y este año mis papás me van a llevar a Egipto, concretamente a el Cairo, para ver las pirámides que están cerca de allí. Me ha sorprendido, ya que cuando han ido a Egipto otras veces, no me han querido llevar, eso sí, lo primero que me han dicho es que esperan que me porte bien y no me distraiga, y me pierda como hago siempre que me llevan a un centro comercial. Pienso, que no soy yo quién me pierdo; lo que pasa es que, en cuanto me quedo a mirar un escaparate que me gusta porque hay juguetes o juegos para la consola, cuando me doy la vuelta , mis padres ya se han ido y me han dejado solo. Como no tienen paciencia para esperarme, tengo que ir a buscarlos. Sin embargo, cuando ellos se paran, tengo que esperarlos, y si no lo hago, me reniegan. También me han dicho que, cuando vayamos a las pirámides, no me mueva de su lado.

Por fin, mañana me voy a Egipto, cuando se lo dije a mis amigos me dijeron:

- ¡Qué flipe, chaval! , a nosotros nos encantaría ir alguna vez, ya nos dirás como son las momias y si te han dado miedo y todo eso.

Hoy me he levantado muy contento, emprenderemos el viaje a Egipto. Hemos ido a Madrid en el coche de mi padre y al entrar en el aeropuerto, me he quedado impresionado al ver tanta gente. Cuando llevábamos una hora esperando, han anunciado nuestro vuelo por los altavoces. Mi madre no me soltaba de la mano, igual se pensaba que me iba a perder, luego, cuando nos dirigimos al avión y ver lo grande que era, me pregunté-: ¿Cómo podrá sostenerse en el aire y si nos caemos? -Pensando en eso, me entró un poco de canguelo.

Al aterrizar, y tocar tierra, me relajé un poco, el vuelo había sido estupendo, me chocó ver las nubes debajo del avión, eso quiere decir que íbamos muy alto. Cuando bajamos del avión y entramos en el aeropuerto del Cairo, fuimos a la cinta transportadora para recoger las maletas. Assim, nos estaba esperando; es un amigo que mis padres hicieron en sus viajes anteriores, mi padre me lo presentó, después de abrazarme les coment:  ¡Vaya hijo más guapo que tenéis!

Luego, mirándome, me dijo muy serio—. Tus padres me han comentado, que te sueles perder porque te entretienes con cualquier cosa, aquí ni se te ocurra alejarte de tus padres. Hay gente que se lleva a los niños, sobre todo si son extranjeros, si te cogen, nunca volverás a verlos.

Esa advertencia que me hizo Assim, me dio un poco de miedo, pensé....


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


Porky, Punk y Rabito

Ana, Oscar y el muñeco de nieve

María y Miguel

        

                                                                           María y Miguel nacieron casi a la vez

                                                                              María nació a las nueve

                                                                             Miguel a las nueve y diez

                                                                               Un día cogieron una cesta

                                                                          Y castañas fueron a coger

                                                                              Al llegar a casa, María dijo a su mamá:

                                                                                —Quiero las castañas asadas

                                                                               Miguel sin embargo las quería cocinadas

                                                                                    Miguel y María

                                                                               Nunca de acuerdo se ponían

                                                                                 Llegó su cumpleaños

                                                                             y su mamá les dijo:

                                                                                —Elegid un pastel

                                                                      Para que merienden vuestros amigos

                                                                        María eligió de chocolate

                                                                   Miguel de nata y hojaldre

                                                                                    Miguel y María

                                                                                  Ni para elegir un pastel

                                                                                                  De acuerdo se ponían

Autora:

Mº Begoña Lisón Nuez

              

                                                                             

Pepín, la carta y el paje


                                                              La Estrella mensajera

Poemas infantiles

Mario y la Luna

Dedicada a mi nieto

                                                              Mario todos los días

                                                            Mira al cielo con su abuela

                                                            Para ver la Luna y la llama:

                                                              Luna, lunera

                                                          Sal para que te vea

                                                               —Mira abuela

                                                      Hoy la luna es muy pequeña

                                                          —Está en cuarto creciente

                                                               Respondió su abuela

                                                   Mario siguió llamándola todos los días

                                                              Luna, lunera

                                                         Sal para que te vea

                                                               La luna un día no salió

                                                                   Y Mario triste se quedó

                                                       Su abuela le consoló diciendo:

                                                                      —Hoy la luna juega

                                                          Escondiéndose entre la nubes

                                                                            Luna, lunera

                                                                         Sal para que te vea

                                                                           Mario insistía

                                                          Y la llamaba todos los días

                                                                           Luna, lunera

                                                                     Sal para que te vea

                                                                    Mario, tanto insistió

                                                                Que la luna apareció

                                                                    Pero ya no era pequeña

                                                                   Sino grande y hermosa

                                                            Mario aplaudió y bailó al verla

                                                      —Abuela, qué hermosa está la luna

                                            Esta le respondió —: Es luna llena

                                                                     —Luna, lunera

                                                                    No te vayas

                                                               Quédate conmigo 

                                                              Y con mi abuela

                                                           Para que siempre te vea

Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez

Esperando a Mario

Dedicada a mi nieto

                                                            Toc, toc, Mario llama a la puerta

                                                            Pero esta todavía no está abierta,

                                                              No ha llegado la hora

                                                                 Mario se impacienta
                                                                  Sus papás lo esperan

                                                           Para abrazarlo y decirle

                                                       Cuánto le quieren y le desean
                                                      Su cuarto ya está preparado                                                                                                                             Toc-Toc, insiste Mario

                                                      Pero la puerta cerrada está.

                                                      Todavía es pronto Mario

                                                      Le dice su mamá
                                         Yo, como abuela curiosa que soy, me pregunto:
                                                        ¿Cómo será Mario?

                                              ¿Tendrá los ojitos negros como su mamá

                                                o azules como su papá?

                                      ¿Y su naricita será pequeñita como un garbanzo?

                                               ¿Tendrá boquita de piñón?
                                              Toc-Toc, Mario sigue llamando,

                                                                  Tanto insistió

                                            Que veinte días antes nació

                                          Rubio, nariz pequeña, ojos verdinegros y dedos largos

                                                 Al fin, tengo a Mario en mis brazos

Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez

                                                           

El Gigante Zampón

                                                            El gigante Zampón                

                                                     Era grande como un elefante

                                                        Ypesado como un camión

                                                     Se comía todo lo que se le ponía por delante

                                                     Un día se comió una gallina, una sandía y un melón

                                                            Le entró tanta sed de tanto comer

                                                               Qué al río se marchó

                                                               con tanta ansia bebió 

                                                                  qué casi se atragantó

                                                                    Luego vio un lagarto

                                                                 Y encima de él se abalanzó

                                                             y cuando fue a comérselo

                                                             Apareció su padre, un cocodrilo gigante

                                                           que  de un zarpazo al río lo tiró

                                                             Y nunca se ha sabido

                                                       Si al gigante Zampón se lo comieron los cocodrilos

                                                            O nadando se marchó

                                                                 Lo que sí sabemos

                                                                   Es que por allí, nunca más volvió.

Autora :

Mª Begoña Lisón Nuez

                                            Dedicada a mi nieto Mario 

                        Mario y el kiliki

                                                Es el cumpleaños de Mario

                                             y   Cara Vinagre, le quiere felicitar

                                                Le ha traído de regalo

                                                Una botana para jugar

                                                Los gigantes se han puesto en fila

                                                   Dispuestos para bailar

                                                   Cara vinagre con la botana

                                                 A Mario quiere pegar

                                                ¡Corre, corre!, Mario

                                                  Que te va alcanzar

                                             Mario se para y se pone a cantar

                                                "El kiliki la botana pega mucho

                                                   Y no hace nada"

                                                       ¡Corre, corre, Mario!

                                                       Cara vinagre

                                                        Te va alcanzar

                                                     Y con la botana

                                                         Te va a pegar

Autora:

MªBegoña Lisón Nuez

                                           Mi amigo el Hipopótamo

                                                El Zángano era muy amigo del señor Hipopótamo.

                                               Un día decidió ir a visitarlo y se puso su traje nuevo.

                                                Cogió el plátano que le trajo el Águila desde la Antártida,

                                                    y fue a casa de su amigo el Hipopótamo.

                                       Al llegar lo recibió la Tarántula, diciendo que era su esposa.

                                                   Le cogió el plátano, se lo comió,

                                                     y lo despachó malamente.

                                                    Así que el Zángano se quedó sin plátano

                                                   Y sin ver a su amigo el Hipopótamo.

                                                       El Zángano suspiró tristemente

                                                       Y se sentó junto a un árbol

                                                 Quién al verlo tan afligido, le preguntó:

                                      — ¿Qué te ocurre, amigo Zángano?

                                                 Este le explicó lo ocurrido,

                                                 la Víbora que también estaba escuchando,

                                          dijo suspicazmente—.Tengo un plan

                                           y con todo detalle le explicó

                                         lo que a la Tarántula quería hacerle

                                            La Víbora se marchó a su casa

                                            e hizo una tarta y se la llevó al Hipopótamo.

                                            Aunque ya sabía,

                                        que la Tarántula le abriría.

                                                Al llegar llamó a la puerta.

                                            Y la Tarántula le abrió

                                       la Víbora al verla, le comunicó

                                          Me ha llamado mi amigo el Helicóptero

                                           y me ha dicho que estuvo con tu amigo Carátula,

                                                                 el extraterrestre

                                                   quién le dijo que quería verte

                                                        para darte una gran noticia

                                                           y debes reunirte con él,

                                                               al final del bosque

                                                        y como también es amigo mío.

                                                          Esta tarta te he traído

                                                            para que se la lleves.

                                                      Muy agradecida por este presente

                                                              Dijo la Tarántula muy alegre

                                                             Con tanta prisa se marchó

                                                              Qué la puerta abierta se dejó.

                                                                Aprovechando su ausencia

                                                        La Víbora llamó al Zángano y al Árbol,

                                                         Quiénes entraron en la casa

                                               Y al encontrar al Hipopótamo

                                                       decrépito y desfallecido.

                                              El Zángano le preguntó a su amigo:

                           — ¿Qué te pasa que te veo tan delgado y envejecido?

                                           el Hipopótamo respondió:

                                                     — ¡Ay amigo mío!

                                             Desde que me case con la Tarántula

                                                     Apenas he comido

                                                     No me deja salir de casa

                                                          Ni ver a mis amigos

                                                    ni me deja salir a ningún sitio

                                                    por eso estoy tan deprimido.

                                           El Zángano y la víbora propusieron

                                             Celebraremos una fiesta en tu honor.

                                                      Todos de acuerdo estuvieron

                                                       En los ojos del Hipopótamo

                                                      Chispas de alegría saltaron

                                  La noticia se corrió rápidamente por el bosque,

                                     Y enseguida se presentaron, el Águila, y el Helicóptero

                                                        cargados de plátanos,

                                        la Libélula, el Cántaro, la Luciérnaga...

                                                          todos aportaron algo

                                               La fiesta duró muchísimos días

                                    y el Hipopótamo con tanta comida, música y compañía

                                                          enseguida se recuperó.

                                                  Tan fenomenalmente se lo pasaron,

                                                 que se quedaron a vivir con el Hipopótamo.

                                                       Mientras este vivía feliz con sus amigos

                                         La Tarántula, seguía buscando a Carátula , su amigo,

                                                                    el extraterrestre.

                                                          Quién nunca, nunca, apareció

Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


Mario y el huerto de su abuelo Juan

En este cuento muestro la relación de los nietos con los abuelos y a la vez enseñó que no hay que maltratar a los animales.Para Mario su abuelo Juan es como un héroe que hace brotar las verduras de la tierra y el quiere aprender, para ello su abuelo le ha hecho un pequeño huerto , al lado del suyo. En ese huerto vive una gata, la cual tiene una historia y el abuelo de Mario se la contará a la vez que cuidan y cultivan las verduras.

«En un pueblo de Navarra vivía un niño llamado Mario, este año iba a cumplir siete años y su abuelo Juan le propuso plantar verduras en un mini huerto que había preparado para él. Estaba entusiasmado porque iba a sembrar tomates y algunas verduras más, que tendría que cuidar. Un sábado por la mañana en primavera, el abuelo Juan fue a buscarlo, en el trayecto al huerto, Mario le preguntó:

- ¿Abuelo, qué vamos a plantar hoy?


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


 

Nina y la hija del Ogro

Nina y el Ogro, es un cuento tierno en el que Nina pese a las advertencias de su madre, no tuvo miedo y habló con el hombre grande y feo que según la gente del pueblo era un Ogro que se comía a los niños, sin embargo esta supo ver el gran corazón y lo bueno que era ese hombre, el cual le presentó a su hija de la que Nina se hizo muy amiga.En esta historia aprenderemos, que no debemos despreciar a nadie por su aspecto y  no inventar historias que no son ciertas y que hacen daño a los demás.

 

«En un país lejano y en un pueblecito de montaña, vivía Nina con sus padres y su hermano Alex. Para ir a la escuela del pueblo tenían que recorrer un largo camino, ya que su casa quedaba lejos de esta. En el pueblo,  la gente comentaba que en la montaña vivía un Ogro que se comía a los niños cuando iban solos, por eso sus papás siempre les advertían:

—Id corriendo a la escuela y no os paréis con nadie - .Ya que tenían que pasar por el camino que sube a la montaña que estaba cerca de su casa.

Un día, Alex enfermó y Nina tuvo que ir sola a la escuela. Al salir de casa, su mamá le anunció:

—Nina, tu hermano está enfermo y no podrá acompañarte. Tendrás que ir sola a la escuela, no te entretengas por el camino y no hables con desconocidos, ya sabes lo que dicen en el pueblo.

—Tranquila, mamá seguiré tus consejos -respondió Nina.

Así lo hizo, y al regresar le comentó a su mamá que no había visto a nadie por el camino a casa.

Al día siguiente, Nina fue más despacio, olvidándose de las advertencias de su mamá, tan distraída iba cantando, qué no se dio cuenta que un hombre grande y feo la seguía, quien se acerco y la saludó:

-—¡Hola, niña, quiero hablar contigo!

Al darse la vuelta Nina, y viendo a un hombre grande y feo, recordó las advertencias de su mamá y comenzó a gritar:

— ¡Socorro, el Ogro, socorro, el Ogro!

— ¡No grites niña, no te voy hacer nada!-le dijo el hombre intentando calmarla- Me llamo Vladimir y viví en el pueblo hasta que me case, entonces mi mujer y yo nos fuimos a las montañas, allí me hice una casa y tuvimos una hija que se llama Nadia, ya ha cumplido siete años y no tiene con quien jugar, su mamá murió cuando era pequeña y se encuentra muy sola.

«Os he observado a tu hermano y a ti cuando vais a la escuela, y me encantaría que mi hija fuera también, y que tuviera amigos, ¿quieres ser amiga de Nadia? -Y le explicó-: Cuando bajo al pueblo a comprar, la gente me mira con cara de desconfianza, nunca me hablan y eso que me conocen desde que era pequeño aunque decían que era un niño raro y muy feo, sus comentarios hicieron que me fuera a las montañas. 

Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


Las historias del abuelo Martín


En este nuevo cuento,os relato una bonita historia de un abuelo con su nieta, esta ve que su abuelo esta más triste desde que murio la abuela Juana, y Samanta, ha encontrado una manera de que el abuelo vuelva a sonreír, para ello le pide a su abuelo Martín que le cuente cosas de la abuela Juana y juntos la recordaran.

 Era un día precioso de verano, Samanta ya estaba de vacaciones, como vivía en el caserío que estaba un poco alejado del pueblo, sabía que no iba a ver con frecuencia a sus amigos, solo cuando la llevasen sus papás. Después de desayunar salió de casa para ir a columpiarse en el columpio que le habían comprado sus papás, al acercarse vio a su abuelo como siempre sentado debajo del cerezo, ese día a Samanta le pareció que su abuelo estaba triste, se acercó y le preguntó:

- ¿Por qué estás tan triste, abuelo?


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez 


Eduardo y Andrés van a África

Eduardo y Andrés en esta historia no solo van a ver  animales sino que aprenderán a cuidarlos, a obedecer y hacer caso de las advertencias de los mayores, también   harán muchos amigos, entre estos se encuentran,  Morani y Kaizu con los que irán a la escuela de la misión y un mono llamado Kong.  Al conocer cómo viven allí los niños valoran más las cosas y se daran cuenta que son niños afortunados.

Había una vez dos niños que se llamaban, Eduardo y Andrés, eran dos chicos inquietos y les encantaba el fútbol. Un día cuando fueron del colegio a casa, sus papás los estaban esperando impacientes, tenían que darles una noticia y cuando entraron en casa y después de coger la merienda, su papá les preguntó:


—¿ Os acordais cuando os dije que quería ir durante un año a ejercer la medicina a África y que me había puesto en contacto con una ONG?, pues esta mañana he recibido una carta y me han dicho que están de acuerdo, ya que necesitan médicos cirujanos como yo.

—Papá, estaremos un año sin verte, eso es mucho tiempo —dijo Andrés

—No, no, hijo, ahora os explicará mamá. —respondió.

Después su mamá les habló así:


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


Javier viaja a Zapatilandia

Es un cuento que mezcla la realidada con la fantasía y con el cual aprenderemos a ayudar,a trabajar en equipo , a perdonar y también veremos que no es bueno abusar de los demás, ni maltratar.

«Se acercaba el invierno, y la mamá de Javier se dio cuenta que las zapatillas de este, se le habían quedado pequeñas y tenían un agujero en la punta, así que le dijo:

—Iremos de compras a un gran comercial.

-—¿Qué vamos a comprar? -preguntó Javier impaciente.

-Compraremos algo de comida, y unas zapatillas para ti, las del año pasado se te han quedado pequeñas y están rotas -respondió su mamá.

— ¡No quiero otras zapatillas nuevas, solo quiero las mías porque tienen forma de coche y ruedas! -contestó este.

—Te llevaré a un almacén donde hay miles de zapatillas de todas formas y colores, además también te compraré chuches que tanto te gustan. -le comentó su mamá.

Fueron en coche, ya que el almacén estaba lejos de su casa. Javier iba montado en la parte de atrás y por el camino se puso a pensar en cómo sería ese almacén y qué forma tendrían las zapatillas.

—Ya hemos llegado -anunció su mamá.

Cuando entraron en el almacén, Javier........


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez



 

Nat y Lorena en el bosque encantado

En este cuento quiero que los niños se den cuenta que la musica es muy bonita, además empatizaran con uno de los protagonistas que al perderse en el bosque tiene miedo de no poder ver más a sus papás.

 Había una vez unos niños llamados Nat y Lorena, esta historia nos cuenta lo que les pasó cuando un día fueron a jugar a un bosque cercano a su casa.

Vivían con sus papás y su perro Rufus en una granja. Este jugaba con ellos y los acompañaba siempre. Los hermanos ayudaban a sus papás y se encargaban de dar de comer a los patos, a las gallinas, a los cerdos... También lo hacían con los quehaceres de la casa, haciendo su cama, recogiendo sus juguetes, poniendo la mesa para comer, fregando...

Al papá de Nat y Lorena, le encantaba la música y muy triste siempre les decía:

—Me hubiera gustado ser un músico y haber estudiado para dirigir una banda o tocar algún instrumento; pero como no tengo hermanos, me tuve que hacer cargo de la granja, y nunca pude cumplir mi sueño. Si algún día con la granja gano más dinero, podría contratar a jornaleros, y os mandaría a una escuela de música en la ciudad para que aprendieseis a tocar algún instrumento.

Todas las noches, después de cenar, tocaba la armónica, y con un palo que le hacía de batuta, se dirigía a sí mismo; todos se sentaban a su lado para escucharle.

Una tarde de verano, y después de ayudar a sus papás, Nat y Lorena decidieron ir a jugar al bosque que estaba cerca de su casa. Esa tarde, Rufus no les acompañó. Jugando y sin darse se cuenta, se adentraron en el bosque. ¡Tanto, tanto, se alejaron!, que....


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


El patitoTorp

Creo que el tema que trato en este cuento,a veces les suele pasar a los niños por ejemplo en el colegio, e incluso con los hermanos.Este cuento lo he hecho para niños de seis a ocho años aunque parezca muy infantil creo que hay mucho tema a debatir con los niños tanto en el ambiente familiar como en el colegio..

       Había una vez, una granja en la que vivían el granjero y muchos animales, entre estos, estaba Mamá Pata, quién incubaba ocho huevos; cuando pasó un mes, los cascarones comenzaron a romperse, y poco a poco fueron asomando unas cabecitas, y cuando el cascarón se terminó de romper, aparecieron ocho hermosos patitos; Mamá Pata los miraba entusiasmada, los contó todos, no le faltaba ninguno, y comenzó a llamar a los animales de la granja gritando:

— ¡Mirad, qué lindos son mis patitos, acaban de nacer!

Las gallinas le felicitaron, los cerdos, las vacas, los caballos, las ovejas, y la perra Tula con sus cuatro perritos también lo hicieron. Al ver el revuelo que había, el granjero se acercó a ver qué pasaba, y cuando vio a los ocho patitos, se alegró mucho y felicitó a Mamá Pata acariciándole la cabecita. Los primeros quince días, los patitos solían recorrer la granja con su mamá, hasta que un día Mamá Pata decidió llevarlos al lago; les iba a enseñar a nadar.

Había un patito al que, Mamá Pata le puso de nombre Torp porque era un poco torpe, no le hizo mucha gracia tener que ir al lago, ya que este estaba un poco lejos de la granja, en la que se sentía muy seguro.

Dos días después de anunciar a sus patitos que iban a ir al lago, y después de desayunar. Mamá Pata les dijo:

— ¡Poneos en fila detrás de mí! -Y comenzaron el camino hacía el lago.

Al cabo de un rato, Torp se tropezó y cayó al suelo, al darse cuenta su mamá de que se había caído,

lo ayudó a levantarse y con cariño le explicó:


Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez



Albert ayuda a rescatar a la princesa Noelia

En este cuento aprenderemos a obedecer a los papás haciendo caso de lo que nos dicen. A los protagonistas,Albert y la princesa Noelia como desobedecieron al rey Guillermo entrando en el bosque tenebroso, les ocurrieron muchas cosas que poco a poco os iré poniendo. Al final aprendieron la lección.

«En un reino muy lejano vivía un herrero, con su mujer y su hijo, este se llamaba Albert, y como su padre le hacía todas las espadas y armas al rey Guillermo; iba todos los días al castillo a jugar con su hija, la princesa Noelia.

Un día, cuando estaban jugando, la princesa Noelia le dijo a Albert:

-Hoy quiero ir al Bosque Tenebroso, no creo que sea tan terrorífico como dicen.

-No podemos ir, tu padre nos prohibió entrar, además las leyendas dicen que ahí vivía una reina malvada -comentó Albert asustado.

-¡Eso son leyendas, no creo en esas cosas, yo iré! -, dijo Noelia un poco enojada por la respuesta de este— ¿Me acompañas? —inquirió.

Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


Marianico el travieso


  Seguramente algún niño se verá reflejado en Marianico sin embargo este nos da una lección en este cuento del que por desgracia solo os puedo poner el principio como en el resto de los cuentos.

Había una vez un niño que se llamaba Marianico y la gente le apodó el Travieso por las travesuras que hacía. Llevaba siempre su gorra puesta y de ella le salía un flequillo liso y tieso, a veces le tapaba un ojo , su pelo era rojo como las zanahorias y en la cara tenía un montón de pecas que le hacían gracioso y picarón a la vez, sin embargo aunque era travieso tenía muy buen corazón.

Un día su papá le preguntó:

- ¿Marianico, quieres venir a la granja del tío Francisco?

Autora:

Mª Begoña Lisón Nuez


Naya y Hugo regresan a la ciudad

Naya y Hugo junto con sus amigos nos enseñaran a donde van a parar las basuras que se reciclan en las casas y que las echamos a los contenedores.

Un día, a mitad de primavera, estando Hugo y Naya hablando con las Ratas de Agua y el Abuelo Castor, dijeron estos:

—Tenemos ganas de ver a nuestros amigos, Unai, Mario y a sus papás. ¿Queréis venir con nosotros a la ciudad?-les preguntaron Naya y Hugo.

 

Hugo y Naya van a la playa

 En esta aventura  no solo nos enseñaran a cuidar las playa y el mar, sino el por qué  debemos hacerlo, les pasaran muchas cosas , y también van a salvar a algún animal 

«Un día que Naya y Hugo estaban en la ladera del río, conversando con las Ratas de Agua y el Abuelo Castor, escucharon el ruido de un coche y Hugo dijo—: ¡Qué raro!, por aquí no vienen coches, además, Unai y su familia no vendrán hasta finales de verano.

Subieron por la ladera para ver quién era, y cuál fue su sorpresa al ver a Juan y Unai bajarse del coche. Corrieron hacia ellos, después de saludarlos, les preguntaron—: ¿Qué hacéis aquí? No os esperábamos hasta finales del verano.

—Hemos venido porque este año adelantamos las vacaciones, nos vamos pasado mañana. Un amigo mío que vive en una ciudad  donde hay  mar, nos ha invitado, además le voy ayudar en la limpieza de la playa.... 

Hugo y naya viajan a la ciudad

Las aventuras de Hugo y Naya la componen tres libros de cuentos cuyos títulos os iré poniendo conforme os vaya poniendo un poco de cada libro.

Hugo y Naya con sus aventuras nos enseñan a reciclar,a hacer amigos,respetar a los mayores,trabajar en equipo.

El titulo del primer libro se titula"Naya y Hugo viajan a la ciudad" y comienza así:

«Erase una vez una ardillita llamada Naya que vivía en un bosque, cerca de las montañas, y con ella  sus papás y sus hermanas. En ese bosque hay muchos animales, y entre estos, estaba la familia de los castores, siendo Hugo uno de ellos y el mejor amigo de Naya.

El abuelo de Hugo, que es muy mayor y al que llaman el Abuelo Castor, les contaba las aventuras que vivió cuando fue a conocer el mundo de los humanos, y se quedó en una pequeña ciudad. Les dijo que había gente muy buena, y entre ellos hizo buenos amigos, aunque algunos se dedicaban a ensuciar y contaminar el río, tirando basura. También les contó, que la gente iba de un lado para otro, corriendo, siempre con prisa, y que había carros tirados por caballos.

- Un día, casi, me atropelló uno, les dijo el Abuelo Castor.

- ¿Por qué te volviste a las montañas, abuelo?

El oso flop y su tesoro


Hoy os voy a poner el segundo cuento titulado: «el Oso Flop y su tesoro», en el encontrareis los valores de amistad, cuidado de la naturaleza, cuidado de animales, cultura, relación con los abuelos...

En un pueblecito donde el mar le da la mano a la montaña vive Clara, la abuelita de Javier y Leire. Allí van a pasar las vacaciones de verano con sus papás y Clara siempre les recibe con mucha alegría.

Leire se ha levantado muy contenta, es el último día de clase. Su hermano Javier que tiene muchas ganas de ver a sus amigos, le preguntó a su mamá:

- ¿Cuando iremos a casa de la abuela Clara?

Una sorpresa para Erik

Hoy voy a comenzar a contaros el segundo libro que edité se titula :«Colorín coloreado 2»y consta de dos cuentos. Este es el primer cuento titulado «Una sorpresa para Erik». Te invito, si es que no lo tienes a que compres el libro y leas los cuentos muy atento, si no lo puedes hacer solo, léelo con ayuda de tus papás. Trata de recordar lo que hace Erik su protagonista, para que puedas completar las preguntas que encontrarás al final de cada cuento. Y una vez que las has contestado, deja volar tu imaginación, ve y encuentra Erik. ¿De qué color te los imaginas? ¿Y al resto de personajes? Pues, dales color.

este cuento comienza así:

Erase una vez un niño llamado Erik.

El día de su cumpleaños estaba cerca de celebrarse y, aunque era algo revoltoso, sus padres y su hermano querían hacerle un bonito regalo. Su mamá quería que fuera algo muy especial y no tantos juguetes, que ya tenía demasiados. Su papá estaba de acuerdo ya que, a pesar de ser un poco travieso, en clase se portaba bien y comenzaba a leer y a escribir y según la profesora lo hacía bastante bien.

Los papás de Erik le preguntaron a su hermano Asier:

-Hijo, ¿qué sorpresa podríamos regalarle?


Andrés y su verruga


 Este cuento refleja, los miedos que tienen los niños y como por la noche les producen pesadillas.

En un pueblecito de Navarra había un niño que se llamaba Andrés, al que le gustaba mucho jugar y por eso decía que, de la escuela, lo que más le gustaba era el recreo. En clase se distraía con facilidad, aunque solía hacer los deberes.

Un día en clase, al coger el lapicero, notó que algo le hacía daño en el dedo, se lo miró y sólo vio un puntito negro pero como no le salía sangre no le dio importancia, ya que a él la sangre le asustaba mucho.

Al cabo de quince días notó que ese puntito negro se hizo más grande y comenzó a meterse la mano en el bolsillo para que nadie le viese el puntito.

Un día estaba tan absorto en clase mirándose el dedo que no se dio cuenta de que la profesora estaba junto a su mesa observándolo y lo vio tan pensativo que le pregunto:

- ¿Qué te pasa, Andrés

El Pelito rebelde


A veces veces, no nos gusta como somos y queremos ser otra persona o parecernos a otros, lo bonito  es aceptarnos como somos.

Había una vez un señor que era calvo y se llamaba Filomeno,este solo tenía un pelo en toda la cabeza y lo cuidaba mucho.Todas las mañanas se miraba al espejo y se sentía muy orgulloso de su único pelo.Pero Pelito, que así le llamaba cariñosamente Filomeno, cada vez que este se miraba en el espejo, Pelito le hacía la burla. Un día Filomeno se enfadó tanto con Pelito que, lo cogió y lo arrancó de su cabeza tirándolo al suelo.

Cuando Pelito se vió en el suelo, miró a Filomeno y este muy enfadado le dijo:

La Nube que siempre estaba enfadada

En esta historia,seguramente que veremos reflejados a muchos niños , el niño que se enfada, no juega  y no deja jugar a los demás, como diriamos el envidioso. Sin embargo nuestra protagonista, gracias a un pajarito se da cuenta que eso no está bien y que es mejor jugar con los amigos que quedarse solo

 «En el cielo han vivido siempre el Sol, la Luna, las Estrellas, el Viento y la Nubes. Las Nubes tenían una hermana qué era muy envidiosa y siempre estaba enfadada, a esta nube le he puesto el nombre de Fifi. Os preguntaréis por qué Fifi siempre estaba enfadada, os lo voy a contar.

Erase una vez una biblioteca

Este cuento lo hizo la Consejera de Cultura de Navarra para el Colegio Publico de Tafalla, cerrando así el Acto de re-Inauguración:
«Érase una vez una Biblioteca que habitaba en el Ilustre Colegio Público de Tafalla, donde llevaba una vida tranquila aunque no callada.
Un día, sus estantes se iluminaron, sus mesas se abrazaron y sus textos y cuentos se acicalaron.
Tal fue la dicha de aquella Biblioteca, en aquel revivir, que su joven corazón comenzó a latir.
Y se sabe que, desde entonces, brilla con luz propia en el centro de aquel Ilustre Colegio, iluminando la lectura y el saber de todos sus moradores.
Y colorín, coloreado... este cuento ha comenzado."
 Autora :Ana Herrera